jueves, 20 de junio de 2013

Mirra

Mirra es una de las historias de incesto más conocidas de la literatura. Una historia tan horrorosa, que hasta Orfeo en el libro X de las Metamorfosis de Ovidio nos da una advertencia:

"Voy a cantar cosas terribles: alejaos de aquí, hijas, alejaos, padres, o, si mi canto relaja dulcemente vuestros corazones, que desaparezca la credibilidad hacia mí en esta parte, y si no deis crédito a lo que ha ocurrido; o, si le dais crédito, dad crédito también al castigo de la acción."

El mito aparece narrado por boca de Orfeo, donde he citado anteriormente. Nos cuenta la historia de Mirra que se enamora de su propio padre, el rey Cíniras de Chipre. Ella en un principio se queja de que su amor hacia su padre no sea permitido por las costumbres humanas, pero sí entre los animales. Al no poder decidirse de qué hacer, opta por el suicidio. Por suerte, su nodriza entra en su habitación y después de que Mirra le cuente su amor prohibido, decide ayudarla.

Cuando la madre de Mirra celebra las fiestas anuales en honor a Ceres, en las cuales tiene que estar nueve días sin el contacto de los hombres, la nodriza de Mirra aprovecha que Cíniras está borracho para llevar a cabo su plan. Le cuenta que tiene una amante y el rey le ordena que la traiga. Tras que se consuma su unión en diversas ocasiones, Cíniras quiere conocer el rostro de su amante. Cuando descubre que es su hija, quiere matarla pero Mirra huye de Chipre y vaga por Arabia hasta que no pudiendo soportar el peso del hijo que esperaba de su padre, pide a los dioses ayuda. Zeus, que siente compasión de ella, la transforma en el árbol de la mirra.

No existe sólo la versión de las Metamorfosis, también dan versiones del mito Apolodoro de Atenas en su Biblioteca mitológica y Higinio en sus Fábulas.

En la versión de Apolodoro cambia el nombre del rey y de Mirra. En esta versión, según Apolodoro de Paniasis, el rey se llama Tías y es rey de Asiria y Mirra es llamada Esmirna. En este caso, el enamoramiento de Esmirna tiene una causa: La ira de Afrodita porque esta no la honora. También en este caso da detalles sobre las relaciones entre el rey y su hija y dice que están juntos durante 12 noches. Después de que sea descubierta por el rey y cuando quiere matarla, Esmirna pide volverse invisible. El mito acaba de la misma forma, es transformada por los dioses en el árbol de la mirra.

En la versión de Higinio nos da otra causa: La mujer de Cíniras dice que su hija es más bella que Afrodita. Esto provoca claramente la ira de la diosa. La historia es la misma que la versión de las Metamorfosis hasta llegar al final, donde es Afrodita quien transforma a Esmirna. 

De Mirra nace Adonis, uno de los amantes de Venus.

Grabado del siglo XVI del mito de Mirra

Grabado del siglo XVIII del nacimiento de Adonis

Fragmento de las Metamorfosis de Ovidio del mito de Mirra (libro X):

"Era la hora en que todas las cosas guardan silencio y entre los Triones el Boyero había girado su carro dando vuelta a su lanza; ella se dirige a su fechoría. Huye del cielo la dorada luna, negras nubes cubren los astros que se esconden, la noche carece del fuego que le es propio; tú el primero, Ícaro, escondes tu rostro, y Erígone consagrada por el piadoso amor hacia su padre. Por tres veces se volvió atrás por la señal del pie que había tropezado, por tres veces un funesto búho emitió su augurio con su canto de muerte; no obstante, avanza; y las tinieblas y la negra noche amenguan su vergüenza y con su mano izquierda sostiene la mano de la nodriza, la otra explora el oscuro camino con su tanteo. Ya toca el umbral de la alcoba, ya abre las puertas, ya se mete dentro; pero le temblaron las piernas al doblarse las rodillas, y huyen el color y también la sangre, y en su avance la abandona el ánimo; y cuanto más cerca está de su crimen, más se espanta; y se arrepiente de la osadía y quisiera poder darse la vuelta sin haber sido reconocida. La anciana conduce con su mano a la que duda y, al entregar a la conducida al alto lecho, dijo: "Recíbela, Cíniras, ésta es tuya" y unió los cuerpos malditos.

El padre recibe sus propias entrañas en impuro lecho y alivia el miedo de la doncella y da consejos a la temerosa. Quizás también, con el pretexto de la edad, dijo "hija", y ella también dijo "padre", para que no falten nombres al crimen."


1 comentario:

  1. No conocía ésta historia, ¡qué interesante!
    Saluditos.

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