jueves, 24 de enero de 2013

Selene y Enmidión

Encontramos este mito en la Biblioteca mitológica de Apolodoro de Atenas y en Descripción de Grecia de Pausanias.

En este se cuenta que Enmidión era un pastor (aunque en otras versiones se dice que era rey) y que Selene (diosa griega de la luna) se enamoró perdidamente de él y pidió a Zeus que le otorgará la inmortalidad para poder estar con él. Como Enmidión también se enamoró de Selene, este pidió dormir eternamente para poder estar con su enamorada, manteniéndose joven y inmortal.

Fragmento de la Biblioteca mitológica de Apolodoro de Atenas: 

"Cálice y Etlio tuvieron un hijo, Enmidión, el cual condujo los eolios desde Tesalia y fundó Élide. Otros dicen que era hijo de Zeus. Tenía una gran belleza y Selene se enamoró de este. Zeus permitió que este escogiera que quería y decidió dormir eternamente, manteniéndose joven"

Fragmento de Descripción de Grecia de Pausanias:

"Algunos dicen que Selene se enamoró de Enmidión y tuvieron 50 hijas. Otros están más de acuerdo diciendo que Enmidión tomó como esposa a Asteroida. Otros dicen que fue Cromia, hija de Itono. Otros dicen que fue Hiperipa, hija de Arcas. Pero todos están de acuerdo que Enmidión tuvo como hijos a Peón, Epeo, Etolo y como hija a Eurídice. Enmidión decidió organizar una carrera en Olímpia para sus hijos para decidir cual le iba a suceder. Ganó Epeo y así obtuvo el reino."



domingo, 20 de enero de 2013

La educación en Atenas

La polis ateniense no tenía una educación pública. Por ese motivo los padres que se lo podían permitir tenían que pagar un maestro privado. El único caso en que el gobierno pagaba la educación era el caso de los hijos de los ciudadanos atenienses muertos en una guerra.

En la educación habían tres ramas diferentes: Las letras, la música y la gimnasia. Hasta los 14 años se daba más importancia al entrenamiento físico y a la cultura y más tarde a la formación intelectual. Las familias más o menos acomodadas podían pagar un pedagogo, un esclavo que acompañaba al niño de casa a la escuela y de la escuela a casa. Había clase todos los días de la semana a excepción de una enfermedad, celebraciones familiares o fiestas de la polis. 

Al inicio de la educación aprendían el alfabeto griego y finalmente se leían textos en voz alta que no tenían signos de puntuación ni separación entre palabras, además que eran en mayúscula. Este tipo de escritura se llama scriptio continua. Cuando el alumno ya sabía leer y escribir de forma correcta, aprendían de memoria fragmentos de obras, como la Ilíada o la Odisea de Homero.


viernes, 18 de enero de 2013

Edipo Rey

Edipo Rey es una tragedia de Sófocles, uno de los tres trágicos griegos.

Encontramos diez personajes, de los cuales destacan Edipo, Creonte, Yocasta y Tiresias.

La acción se ubica en la ciudad de Tebas, donde Edipo es rey. En Tebas había una gran epidemia de peste y deciden consultar el oráculo de Delfos. Este dice que la ciudad no se librará de la peste hasta que no se haya vengado la muerte del antiguo rey, Layo. 

Después de investigar el pasado de Edipo e Yocasta tras las profecías de Tiresias, descubren que Edipo mató a su padre, Layo, y se casó con su madre Yocasta. Tras la noticia, Edipo se ciega a sí mismo y Yocasta se suicida. 

En esta tragedia podemos ver la fuerza del destino está sobre las leyes humanas.

Fragmento de Edipo Rey:

"Tiresias: Por más que tu seas rey, voy a contestarte de igual a igual. Tengo ese derecho. Siervo tuyo no soy sino de Loxias, de suerte que no he menester el patronato de Creonte. Pues me has insultado por mi ceguera, te digo que teniendo los ojos abiertos a la luz tú no ves los males en que estás, ni dónde vives, ni con quiénes cohabitas. ¿Sabes acaso quiénes fueron tus padres? Ignoras que eres odioso a los tuyos en la morada de Hades y aquí arriba, en la tierra; y acosándote por ambos lados a la vez, la pesada maldición de tu padre y de tu madre te expulsará un día de esta tierra. Ahora ves la luz, más luego no verás sino sombras. ¿Qué sitio no será asilo de tus lamentos, qué lugar del Citerón no resonará con el eco de tus gemidos, cuando conozcas el himeneo, puerto fatal a donde llegaste tras una feliz navegación? Tampoco te das cuenta de la otra multitud de tus desgracias que te colocarán a ti en un mismo plano con tus hijos. Después de esto salpica de lodo a Creonte y mis palabras: No habrá uno entre los mortales más duramente maltratado que tú.

Edipo: ¿No es intolerable oírle semejantes improperios? ¡Que no te haga dar muerte! ¡Pronto! Largo a tu casa y no aportes más por mi morada.

Tiresias: Pero yo no habría venido aquí sino me hubieses llamado.

Edipo: No imaginaba que ibas a hablar tantas necedades. De saberlo no te hubiera hecho llamar a mi palacio.

Tiresias: Sí, para ti soy un necio; mas soy razonable para tus padres, los que te dieron vida. 

Edipo: ¿Qué padres? Aguarda. ¿Qué mortal me dio la vida?

Tiresias: Este día te hará nacer y te dará la muerte.

Edipo: ¡Qué oscuro y enigmático cuanto hablas!

Tiresias: ¿No eres, pues, tan hábil para descifrar enigmas?

Edipo: Tú me reprochas lo que me dará gloria.

Tiresias: Esa gloria, sin embargo, te ha perdido.

Edipo: ¡Qué me importa, si he salvado a la ciudad!

Tiresias: Me marcho, pues. Ven, muchacho, guíame. 

Edipo: Sí, que te guíe. Presente me importunas, ausente ya no me atormentarás.

Tiresias: Me voy diciendo aquello por lo que fui llamado aquí, sin temor a tu rabia, porque tú no puedes hacerme perecer. Te declaro, pues, que el hombre que buscas hace tiempo mediante amenazas y bandos por el asesinato de Layo, ese hombre está aquí, y aunque se le tiene por extranjero domiciliado, ya se verá que es tebano nativo, y no se alegrará del descubrimiento. Tiene vista y será ciego; siendo ahora rico errará mendigo; y desterrado, ciego, un bastón conducirá sus pasos por tierra extraña. Se descubrirá que él es a un tiempo padre y hermano de sus hijos, hijo y esposo de la mujer que le dio vida, y que disfruta del lecho marital de su padre, a quién dio muerte. Entra a tu palacio, reflexiona sobre todo esto, y si encuentras que miento, entonces podrás decir que la adivinación nada me enseña."

viernes, 11 de enero de 2013

Píramo y Tisbe


Píramo y Tisbe es un mito griego que encontramos en Las Metamorfosis de Ovidio en el libro cuarto.

El mito nos relata la historia de amor trágica de un chico y una chica en la ciudad de Babilonia, cuyo amor estaba prohibido por sus familias. Al estar prohibido, ellos hablaban a través de miradas o signos hasta que encontraron una rendija en una pared entre sus dos casas.

Una noche decidieron huir para poder estar los dos juntos. Tisbe llegó al crematorio de Nino y allí se encontró una leona que acababa de cazar una presa. Por miedo, huyó de allí y se le cayó el velo del pelo y la leona lo destrozó manchándolo de sangre. Al llegar Píramo y creyendo que su amada había muerto siendo devorada por la leona, se suicidó clavándose una espada y su sangre dio color a las moras. Volviendo Tisbe y encontrando muerto a su amante, también se suicidó. Ante la tragedia, las dos familias enterraron los dos cuerpos juntos.

Fragmento de Las Metamorfosis donde se cuenta el color de las moras:

"Pero de un cobarde es pedir la muerte.” Los velos de Tisbe  
recoge, y del pactado árbol a la sombra consigo los lleva,  
y cuando dio lágrimas, dio besos a la conocida prenda:  
“Recibe ahora” dice “ también de nuestra sangre el sorbo”,  
y del que estaba ceñido, se hundió en los costados su hierro 
y sin demora, muriendo, de su hirviente herida lo sacó,  
y quedó tendido de espalda al suelo: su crúor fulgura alto,  
no de otro modo que cuando un caño de plomo defectuoso  
se hiende y por el tenue, estridente taladro, largas  
aguas lanza y con sus golpes los aires rompe.  
Las crías del árbol, por la aspersión de la sangría, en negra  
faz se tornan y humedecida de sangre su raíz,  
de un purpúreo color tiñe las colgantes moras."

Cuadro donde aparece el suicidio de Tisbe



martes, 8 de enero de 2013

Medea

Ira, locura y venganza son las palabras que pueden describir la tragedia de Eurípides, uno de los tres grandes trágicos. 

Aparecen nueve personajes: Medea y sus hijos, Jasón, Creonte, Egeo, la nodriza, un mensajero, un coro y un corifeo.

El argumento de la tragedia se encuentra en Corinto, donde el rey Creonte convence a Jasón para que se case con su hija y abandone a Medea en el exilio. Medea, movida por la ira y los celos, pide a Eson (padre de Jasón) que la acoja en su ciudad mientras planea su venganza para matar a Creonte, a su hija y sus hijos.

El personaje de Medea sorprende por su fuerza y decisión a lo largo de la tragedia. En esta obra también encontramos críticas hacia la condición de la mujer en Grecia.

Fragmentos de Medea:

"Medea: Salgo de mi palacio, ¡Oh mujeres corintias!, para que no me reconvengáis. Sé bien que algunos que viven en el extranjero, lejos de su patria, son orgullosos y que otros, de costumbres apacibles y olvidadizos de ellas, pasan tranquilamente la vida. No mora la justicia en los ojos de los hombres, pues antes de conocer a fondo a los demás, odian a la simple vista, sin ser provocados a ello por injuria alguna. El que recibe hospitalidad debe adoptar las costumbres de la ciudad que se la da, pues no alabo al ciudadano, sea el que fuere, de arrogante índole que con su necedad molesta a sus conciudadanos. Este mal, que me ha sobrevenido cuando no lo esperaba, ha desgarrado mi corazón acabando conmigo, y como la vida no tiene ya atractivo para mí, deseo morir; ¡Oh amigas! Mi esposo, el peor de los hombres me ha abandonado, cuando en él tenía cifrada mi mayor dicha; de todos los seres que sienten y conocen, nosotras las mujeres somos las más desventuradas, porque necesitamos comprar primero un esposo a costa de grandes riquezas y darle el señorío de nuestro cuerpo; y este mal es más grave que el otro, porque corremos el mayor riesgo, exponiéndonos a que sea bueno o malo. No es honesto el divorcio en las mujeres, ni posible repudiar al marido. Habiendo de observar nuevas costumbres y nuevas leyes como son las del matrimonio, es preciso ser adivino, no habiéndolas aprendido antes, como sucede en efecto, para saber cómo nos hemos de conducir con nuestro esposo. Si congenia con nosotras, y es la mayor dicha, y sufre sin repugnancia el yugo, es envidiable la vida; si no, vale más morir. El hombre, cuando se haya mal en su casa, se sale de ella y se liberta del fastidio o en la del amigo, o en las de sus compañeros; mal la necesidad nos obliga a no poner nuestras esperanzas más que nosotras mismas. Verdad es que dicen que pasamos la vida en nuestro hogar libre de peligros y que ellos pelean con la lanza; pero piensan mal, qué más quisiera yo embrazar tres veces el escudo que parir una sola. Pero tu suerte es distinta que la mía yo contigo no rezo mis palabras; esta es tu patria, este tu hogar paterno y aquí disfrutas las comodidades de la vida y del trato de los amigos; yo sin ellos, desterrada, sufriendo afrentas de mi marido, que me robó de un país bárbaro, no tengo madre, ni hermanos, ni parientes que me consuelen en esta calamidad. Sólo pues, desearía que me indicases algún medio de vengarme de estos males que mi esposo me causa, y del que le dio a su hija en matrimonio y de ella y que lo calles. Porque la mujer es siempre tímida, cobarde en la lucha y sin ánimo para mirar tranquilamente el acero, pero cuando la injuria que recibe afecta a su tálamo conyugal, no hay nadie más cruel."

[...]

"El Coro: Hacia atrás corren las ondas de las sagradas fuentes, y la justicia y todas las cosas hacia atrás se revuelven. El dolo preside en los consejos de los hombres y no hay fe en los dioses. Para que mi vida sea alabada ha de cambiar mi fama: sea honrado mi sexo, y las mujeres no gozarán de infausto renombre. 

Las musas, madres de las antiguas canciones, no publicarán ya mi perfidia; Febo, dios de la poesía, no nos ha concedido componer cantos divinos, acompañados de la lira, porque entonces yo hubiese entonado un himno contrario a los hombres, ya que la larga edad pasada aduce tantas pruebas contra nosotras y contra ellos."

Medea de Delacroix





sábado, 5 de enero de 2013

Origen del dia de Reyes

El día de Reyes es una festividad cristiana que se basa en la adoración de los Reyes Magos que hacen a Jesús después de su nacimiento. Podemos encontrar un antecedente en la cultura clásica?

Según Suetonio en La vida de los doce Césares el emperador Tiberio prohibió que hubieran más intercambios de regalos como era tradición después de la calendas de enero, que coincide con el dia 6 de enero.

Fragmento de La vida de los doce Césares:

"Prohibió también la costumbre de besarse todos los días y prohibió también demorar más allá de las calendas de enero el cambio de regalos de primero de año; acostumbraba recompensar en el acto y por su propia mano los que le hacían a él, con el cuádruple de su valor; pero cansado de que le distrajesen a cada momento todo el mes, a los que no habían podido visitarle el primer día no les dio ya nada."

A partir de la oficialidad del cristianismo como religión del Imperio romano por el Edicto de Tesalónica por el emperador Teodosio en el año 380, se cristianizaron muchas fiestas paganas como la que da origen al día de Reyes. 

Busto del emperador Teodosio

miércoles, 2 de enero de 2013

Orfeo y Eurícide

Según nos cuenta la mitología griega, Orfeo era un hombre con el don de tocar muy bien la lira y por ese motivo se decía que amansaba a los animales.

Cuando iba a casarse con Eurídice, esta fue mordida (según algunas versiones) por una serpiente en el pie, hecho que provocó su muerte.

Como que Orfeo estaba muy enamorado de Eurídice, decidió bajar al infierno para convencer a Hades para resucitarla. Al bajar al Hades, adormió a Cerber con el sonido de su lira y se presentó al dios del infierno, Hades, para convencerlo con su lira. Hades, conmovido por la melodía, accedió a resucitar a Eurídice con la condición de que Orfeo no podía girarse a verla mientras siguiera el camino de vuelta a la superficie.

Durante su camino y apunto de llegar a la superficie Orfeo desconfiando de Hades se giró y vio como Eurídice desaparecía y la perdía para siempre.

Cuadro donde se representa a Orfeo y Eurídice