martes, 30 de julio de 2013

Antígona

"Creonte: (A Antígona) ¡Tú...di...tú...la que inclinas la cabeza hacia el suelo! ¿Confiesas o niegas haber hecho lo que este hombre manifiesta?

Antígona: (Mirando firmemente a Creonte) Confieso que lo he hecho y no lo niego."


Cerámica donde se representa a Creonte sentado en un trono y a Antígona tapada con un himatión

Antígona es una de las tragedias de Sófocles, uno de los tres grandes trágicos.

La tragedia se ubica en Tebas, después de una guerra entre Etéocles y Polinices (hermanos de Antígona; Podéis leer las causas de la guerra y como se desarrolla esta en Los siete contra Tebas de Esquilo). Muertos los dos hermanos, Creonte reina en la ciudad y decreta un funeral con todos los honores a Etéocles y que abandonen el cadáver de Polinices sin recibir sepultura, castigando con la muerte todo aquel que decida enterrar a Polinices. 

Antígona, movida por su amor filial, decide dar sepultura a su hermano y pide ayuda a su hermana Ismene, que decide no ayudarla por miedo a Creonte.

Al final la descubren y es condenada a morir sepultada viva. Después de que Tiresias convence a Creonte de que entierre a Polinices y no castigue a Antígona después de ser sepultada, la encuentran muerta porque se suicidó. La obra acaba con el suicidio de Hemón, hijo de Creonte y prometido de Antígona, y de Eurídice, la mujer de Creonte.


Pintura que representa el momento que descubrieron a Antígona

Fragmento de Antígona de Sófocles:

"Antígona: ¿Qué esperas, pues? ¡Cómo me disgustan tus palabras y ojalá siempre me desagraden! Del mismo modo detestas mis acciones. Sin embargo, ¿dónde habría alcanzado yo gloria más grande que colocando a mi hermano en el sepulcro? A éstos (señala con desprecio al Coro) habría mi acto merecido aprobación si el miedo no les atase las lenguas; pero la tiranía tiene entre otros muchos privilegios el de hacer y decir lo que se le antoje.

Creonte: Entre todos los cadmeos tú sola miras así las cosas.

Antígona: Éstos comparten mi opinión; pero sellan la boca en tu presencia.

Creonte: ¿Y no sientes vergüenza de pensar distinto de ellos?

Antígona: No es vergüenza honrar a los que con una han nacido de idénticas entrañas."

sábado, 27 de julio de 2013

Pericles

Cuando pensamos en el periodo de esplendor de Atenas y en la democracia, es probable que pensemos en Pericles. Pericles fue un personaje muy importante en la Atenas clásica y es reconocido como un gran político.

Nació aproximadamente en el año 495 a.C y murió en el 421 a.C. Tenemos varias fuentes que nos hablan de él, pero me basaré en el libro de Pericles de Vidas paralelas de Plutarco y Historia de la Guerra del Peloponeso de Tucídides.


Plutarco nos cuenta que es hijo de Jantipo y Agarista, ambos de linaje aristocrático. Nos cuenta que tenía la cabeza muy grande y que por ese motivo siempre se le representa con un yelmo en la cabeza.


Su maestro fue principalmente el filósofo Anaxágoras y de joven no participaba en política por miedo al ostracismo (método para decidir si exiliaban a una persona durante diez años o para siempre), pero a poco a poco fue acercándose en la política por la causa de defender el pueblo e ir en contra de Cimón, un político que defendía los intereses de la aristocracia. Plutarco nos cita a Tucídides que describe el gobierno de Pericles como aristocrático, diciendo: "aunque en las palabras era democrático, en la realidad era el gobierno de uno solo". También dice que otros dicen que la plebe le dio apoyo por imponer un jornal y por pagarles los espectáculos. 


Para ganarse al pueblo, nos cuenta que con su dinero daba de comer a los atenienses necesitados, vistiendo a los viejos  y dejando que entraran en sus campos para recoger la fruta que quisieran. Más tarde nos dice que recurrió al repartimiento de caudales públicos para evitar estas situaciones. Tras conseguir un gran poder gracias al apoyo del pueblo logra desterrar a Cimón por sospechas de estar a favor de los lacedemonios. Por ese motivo, los políticos que defendían la aristocracia buscaron un oponente nuevo que fue Tucídides (no el historiador, si no el cuñado de Cimón).



Cronograma de su vida

Durante su carrera política le dieron el apodo de El Olímpico porque era un fantástico orador, aunque Plutarco dice que otros le otorgaban el apodo por su autoridad en el ejército y el gobierno o por las obras públicas que llevó a cabo. Como obras públicas podemos destacar el Partenón que lo dejó en manos de su amigo Fidias. Este proyecto de obras públicas fue duramente criticado porque decían que gastaba el dinero público en ello. Más tarde consiguió desterrar a Tucídides, quedando así sin oposición y tuvo una postura más autoritaria en el gobierno. 

Plutarco nos cuenta que antes de estallar la guerra del Peloponeso, Pericles compraba la paz con los lacedemonios enviando diez talentos (un talento equivale a 26 kilos) anualmente. Más tarde pactó con ellos una tregua de 30 años. Años más tarde, ocupó Megara dando paso a la guerra del Peloponeso. Durante los primeros años de la guerra, Pericles fue duramente perseguido por sus opositores y cuando hubo una gran peste en Atenas lo fue por el pueblo. Sus hijos, familiares suyos, amigos y él mismo murieron a causa de la peste.



Busto de Pericles

Plutarco también dedica un capítulo a Aspasia, la compañera de Pericles. Nos cuenta que nació en Mileto y que era hija de Axíoco. Según Plutarco, algunos dieron razones por las cuales Pericles estubo con ella: "Algunos son de opinión que Pericles se inclinó a Aspasia por ser mujer sabia y de gran disposición para el gobierno, pues el mismo Sócrates, con sujetos bien conocidos, frecuentó su casa, y varios de los que la trataron llevaban sus mujeres a que la oyesen [...] ". También nos cuenta que vivía de mantener esclavas "para mal tráfico". Cuando Pericles conoció a Aspasia, dio a su mujer en matrimonio con otro hombre y se casó con ella.


Busto de Aspasia

En el caso de Tucídides, nos habla poco de Pericles en su obra Historia de la guerra del Peloponeso. Nos cuenta que administraba Atenas con moderación y que la enriqueció notablemente. También nos dice que nunca se dejaba corromper por dinero y que por este motivo regía el pueblo libremente.

Fragmento sobre Pericles en Historia de la guerra del Peloponeso de Tucídides:

"Fue causa de este desorden que, mientras Pericles tuvo el poder junto con el saber y prudencia, no se dejaba corromper por dinero: regía al pueblo libremente, mostrándose con él tan amigo y compañero, como caudillo y gobernador. Además, no había adquirido la autoridad por medios ilícitos, ni decía cosa alguna por complacer a otro, sino que, guardando su autoridad y gravedad, cuando alguno proponía cosa inútil y fuera de razón, le contradecía libremente, aunque por ello supiese que había de caer en la indignación del pueblo, y todas cuantas veces entendía que ellos se atrevían a hacer alguna cosa fuera de tiempo y sazón, por locura y temeridad antes que por razón, los detenía y refrenaba con su autoridad y gravedad en el hablar. Al mismo tiempo cuando los veía medrosos sin causa los animaba. De esta manera, al parecer, el gobierno de la ciudad era en nombre del pueblo; mas en el hecho todo el mando y autoridad estaban en él."

miércoles, 10 de julio de 2013

Cuidado personal y cosmética en la antigua Roma

Siguiendo la misma temática de la entrada anterior, hoy nos centramos en Roma.

En Roma son conocidas las termas. Las termas, más allá de los baños y de ser un lugar donde hacer deporte, fueron un centro de vida social donde se reunían los ciudadanos. Tenían diferentes espacios como: el apodyterium donde dejaban la ropa, a veces vigilada por un esclavo, el frigidarium, la sala donde se podía tomar un baño frío, el tepidarium, donde la temperatura de la sala era tebia para acostumbrar el cuerpo a la siguiente sala, el caldarium, donde se tomaba un baño caliente y el laconicum, una sala donde podías hacer baños de vapor. A más a más, las termas también tenían una palestra, un patio portificado donde se podía hacer deporte, y salas de masaje. Para poder controlar la temperatura de las salas de baño utilizaban un sistema basado en un praefurnium donde que se quemaba la leña y que estaba conectado con un hypocaustum, un espacio subterráneo con pilares que aguantaba un falso suelo y por donde circulaba el aire caliente. Hombres y mujeres acudían a las termas en diferentes horarios.

Imagen de las termas de Caracalla

Para hablar del cuidado personal y de la cosmética en época romana debemos hacer referencia a Ars amandi "El arte de amar" de Ovidio, una obra donde podemos encontrar mucha información sobre como era el aseo personal en aquella época. También tiene la obra De medicamine faciei femineae donde da recetas de belleza para las mujeres, aunque se encuentra de forma fragmentaria.

Ovidio recomienda sobretodo limpieza para los hombres. Por ejemplo, recomienda que se hagan cortar el pelo y afeitarse por alguien experto, cortarse las uñas, lavarse bien el cuerpo, etc, y no recomienda por ejemplo depilarse las piernas o rizarse el pelo con unas tenacillas bajo el pretexto: "Deja que hagan todo lo demás las jóvenes coquetas o el torpe varón, si lo hubiera, que pretenda conquistar a otro varón."

Para las mujeres Ovidio da más consejos. Sobre el peinado dice que según la forma del rostro conviene un tipo de peinado u otro. También habla sobre el uso de tintes y pelucas para disimular los defectos del cabello. A partir de la época imperial, el emperador y su mujer marcaban la moda del momento y los hombres y mujeres de clase aristocrática los imitaban, de tal forma que podemos hacer una cronologia de peinados a partir de los bustos de los emperadores romanos y sus mujeres.


Relieve de como peinaban a una matrona

En el maquillaje las romanas tenían la misma preocupación que las griegas: conseguir un rostro blanco y para ello utilizaban cremas. También se maquillaban los ojos con ceniza y también era un símbolo de belleza tener las cejas unidas, de manera que las romanas rellenaban ese espacio con moscas secas machacadas a lo que se refiere Ovidio: "Con artificio rellenáis los intersticios vacíos de vuestras cejas". Dado que muchas veces utilizaban productos repulsivos para maquillarse, Ovidio recomendaba que nunca se maquillasen delante de un hombre. También utilizaban colorete y carmín para pintarse los labios. Las damas romanas tenían esclavas, llamadas ornatices, que las peinaban y las maquillaban. Ovidio también hace referencia a esto diciendo: "Que la peinadora no tenga nada que temer: odio a la que le araña la cara con las uñas y le pincha los brazos con una horquilla que se ha quitado del pelo. Maldice ella la cabeza de su señora (¡y la está tocando!) y al mismo tiempo llora goteando sangre sobre los odiados cabellos."

domingo, 7 de julio de 2013

Cuidado personal y cosmética en la antigua Grecia

El cuidado personal y el maquillaje en general desde la antigüedad ha sido un tema de gran interés y preocupación.

Ya desde la antigua Grecia encontramos esa preocupación. Por ejemplo, hay representaciones en cerámica donde aparece gente lavándose en fuentes públicas y en Época clásica aparecen los baños cubiertos públicos, donde trabajaban esclavos. Había salas de agua caliente y fría y hasta baños de vapor. Sin embargo, las mujeres atenienses no podían ir, así que se bañaban en casa en bañeras hechas de barro, piedra o ladrillo. Tenían bañeras más pequeñas para bañar a los niños. 


Un modelo de bañera

Cerámica griega donde aparece una mujer preparando un baño

Con el cuidado del cabello los griegos hacían diferencia según edad y categoría social. Por ejemplo, en Atenas los esclavos se afeitaban la cabeza mientras que los hombres libres lo llevaban corto desde la edad adulta. En Esparta los niños también llevaban la cabeza afeitada mientras que los adultos llevaban el pelo largo. En el caso de las mujeres, las libres llevaban siempre el pelo largo recogido en un moño. Lo decoraban con cintas o diademas y existían modelos de peinados a la moda del momento. También utilizaban postizos y se teñían de rubio o negro. En caso de duelo, se cortaban el pelo. Las esclavas siempre llevaban el pelo corto.


Imagen donde se muestran peinados para hombre y mujer

En el tema del maquillaje, sólo se maquillaban las mujeres libres para diferenciarse de las esclavas aunque permanecieran en casa todo el día. Las esclavas las maquillaban cada día y sobretodo intentaban tener una cara muy blanca. Utilizaban colorete y se maquillaban los ojos con kohl traído de Egipto y sombra de ojos azul y negro. También utilizaban aceites hechos a partir de flores y que normalmente provenían de Corinto, Chipre o Rodas. Aparte de todo tipo de ungüentos, también utilizaban perfumes y se depilaban. Todo ello llevaba horas y horas de trabajo para las esclavas y solían ser procesos difíciles y costosos. Las cajitas donde guardaban el maquillaje, los frascos con ungüentos y perfumes, los espejos de bronce pulido y las pintas de hueso y madera conformaban parte del ajuar de una mujer, aparte de las joyas.


Cerámica donde aparece una mujer mirándose en un espejo

miércoles, 3 de julio de 2013

Adonis

Adonis es un personaje conocido más allá de mitología y eso se demuestra con el hecho de que se estableció unos misterios consagrados a él, un tema que ya trataré más tarde. 

En mitología Adonis es conocido por ser uno de los más conocidos amantes de Afrodita y por lo tanto tenemos diversas fuentes que nos hablan de él. De su nacimiento tenemos versiones distintas de autores como Higinio, Apolodoro y Ovidio:

La de Higinio está explicada en la anterior entrada y es muy parecida a la de Ovidio, también explicada donde he dicho anteriormente. Apolodoro nos da tres versiones: La primera dice que el rey Cíniras se casó con Metarme y de los cinco hijos que tuvieron (dos hijos y tres hijas) uno de ellos es Adonis. La segunda está comentada en la anterior entrada sobre Mirra y es el propio Apolodoro que nos dice que según Hesíodo, es hijo de Fénix y Alfesibea. Ante esto podemos decir que la gran parte de las fuentes siguen la versión de la incestuosa relación entre Mirra y su padre para dar lugar al nacimiento de Adonis y unas pocas dan otra versión diferente a esta.

Entre los tres autores, Higinio y Apolodoro son los que más detalles nos dan sobre Adonis. Higinio nos cuenta aparte de su nacimiento, que volvió de los infernos con el permiso de las Parcas porque Venus así lo quería, que murió a causa de una herida provocada por el ataque de un jabalí y que era conocido por su belleza.

Apolodoro es el que quizás nos da más detalles sobre Adonis. Nos cuenta que al nacer Adonis, cautivada por su belleza, lo esconde en una cesta y lo muestra a Perséfone, que también queda cautivada por su belleza y no lo quiere devolver a Afrodita. Para aclarar la situación, deciden presentar el problema a Zeus y este decide dividir el año en tres partes: una donde Adonis estuviera donde quisiera, otra con Perséfone y otra con Afrodita. La parte de Adonis la destinó a estar con Afrodita. También nos cuenta que muere de una herida provocada por un jabalí mientras cazaba.



Venus y Adonis, por Antonio Canova