sábado, 15 de marzo de 2014

Los Idus de marzo y la divinización de Julio César

"César, guárdate de Bruto, cuídate de Casio, no te acerques a Casca, no apartes tus ojos de Cina, no te fíes de Tribonio y observa atentamente a Metelo Címber. Decio Bruto no te quiere y has ofendido a Cayo Ligario. Un solo pensamiento domina entre estos hombres, y se dirige contra César. Si no eres inmortal, vela por ti. La seguridad facilita la conspiración. Que los prepotentes Dioses te amparen. Tu amigo, Artemidoro" Shakespeare, Julio César, acto II, Escena III

Los Idus de Marzo (15 de marzo del año 44 a.C) son una fecha importante dentro de las efemérides históricas que marcan un importante hecho en la historia de la antigua Roma, el asesinato del dictador Julio César.

Si revisamos las fuentes de los autores clásicos, encontramos que tanto Suetonio como Plutarco y Dion Casio nos hablan sobre un seguido de prodigios que anunciaban la muerte de César. Cada uno nos habla de diferentes señales pero cabe destacar que coinciden en algunas como la siguiente:

"En el camino un desconocido le presentó un escrito en el que le revelaba la conjuración; César le cogió y lo unió a los demás que llevaba en la mano izquierda con la intención de leerlos luego." Suetonio, Vida de los doce césares, I. LXXXI

En el texto de Plutarco aparece este desconocido con el nombre de Artemidoro, un profesor de griego, que se dirige a César con una carta avisándole de la conjura mientras que en Dion Casio también aparece como un desconocido.

Otra señal que aparece en los tres historiadores es el sueño premonitorio de César y su esposa:

"[...] la noche que precedió al día de su muerte, creyó en sueños que se remontaba sobre las nubes y ponía su mano en la de Júpiter; y a su vez su esposa Calpurnia soñó que se desplomaba el techo de su casa y que mataban a su esposo en sus brazos, mientras las puertas de su habitación se abrían violentamente por sí mismas.Suetonio, Vida de los doce césares, I. LXXXI

De esta señal cabe destacar que Plutarco sólo habla del sueño de la esposa de César y que en Dion Casio únicamente aparece el de César. Ya para terminar, aparece también la siguiente señal:

"[...]entró en el Senado y dijo burlándose a Spurinna que eran falsas sus predicciones porque habían llegado los idus de marzo sin traer ninguna desgracia, a lo que éste le contestó que habían llegado, pero no habían aún pasado.Suetonio, Vida de los doce césares, I. LXXXI

De ésta en Plutarco aparece como un simple agorero y en Dion Casio aparece como un adivino.

El asesinato de Julio César:

"En cuanto se sentó, le rodearon los conspiradores con pretexto de saludarle; en el acto Cimber Telio, que se había encargado de comenzar, se acercó como para dirigirle un ruego; mas negándose a escucharle e indicando con el gesto que dejara su petición para otro momento, le cogió de la toda por ambos hombros y mientras exclamaba César: "Esto es violencia", uno de los Casca, que se encontraba a su espalda, lo hirió algo más abajo de la garganta. Cogió a César por el brazo, se lo atravesó con el punzón y quiso levantarse, pero un nuevo golpe lo detuvo. Viendo entonces puñales levantados por todas partes, se envolvió la cabeza en la toga y bajó con la mano izquierda la parte inferior del cuerpo. Recibió veintitrés heridas y sólo a la primera lanzó un gemido, sin pronunciar ni una palabra. Sin embargo, algunos escritores refieren que viendo avanzar contra él a M.Bruto, le dijo en lengua griega: "¡Tú también, hijo mío!". Cuando le vieron muerte, huyeron todos, quedando por algún tiempo tendido en el suelo hasta que al fin tres esclavos le llevaron a su casa en una litera, de la que pendía uno de sus brazos." Suetonio, Vida de los doce césares, I. LXXXII

El relato más conocido del asesinato de Julio César es el que aparece en Suetonio. Sin embargo, también Plutarco y Dion Casio describen su asesinato y en su descripción aparecen similitudes con el relato de Suetonio.

Podemos destacar que en los tres relatos aparece la señal que hace uno de los conjurados, Tulio Cimbro, que consiste en tirar de la toga de César, pero si miramos la descripción de Dion Casio sólo nos comenta la señal y no nos explica quién la dió. También en los relatos de Suetonio y Plutarco aparece Casca como el primero en apuñalar a César mientras que otra vez Dion Casio nos ofrece pocos detalles sobre quién fue el primero y sólo nos comenta que todos se precipitaron sobre él. Otra vez Dion Casio nos comenta pocos detalles de su asesinato mientras que en el relato de Suetonio y Plutarco aparecen las famosas 23 puñaladas que recibió César. Sin embargo, los tres historiadores hacen referencia a Bruto y sólo en Suetonio y Dion Casio aparece la famosa frase "Καὶ σὺ τέκνον" o "Tu quoque, Brute, filii mei!"

La muerte de Julio César, Jean-León Gérôme

Divinización:

"Apenas había hablado así cuando en medio de la sede del senado se detuvo la nutricia Venus sin ser vista por nadie y arrebató de los miembros de su César su alma reciente y, no soportando que se disolviera en el aire, la colocó entre los astros del cielo, y, mientras la llevaba, sintió que tomaba luz y ardía y la echó de su regazo; vuela aquélla más alta que la luna y, arrastrando una cabellera portadora de llama por un gran sendero, brilla como estrella [...]" Ovidio, Metamorfosis, XV. 843-850

Tras la muerte de César el Senado decidió elevarlo a Diuus Iulius el 1 de enero del 42 a.C. Cabe destacar que fue una de las primeras figuras que se deificaron y que más tarde esto se convertiría en una costumbre con la deificación de Augusto y de los siguientes emperadores.

Ya para terminar, me gustaría destacar que la "fama" de César traspasó las barreras de la historia. Por ejemplo encontramos la ópera Giulio Cesare de Händel estrenada el año 1724 y la tragedia Julio César de Shakespeare, de la qual se hizo una adaptación en la película Julius Caesar en el año 1953.


Textos utilizados:

Suetonio, Vida de los doce césares, I. LXXXI-LXXXII
Plutarco, Vidas paralelas, V. LXIII-LXV
Dion Casio, Historia de Roma, XLIV. 19-22
Ovidio, Metamorfosis, XV. 843-850

domingo, 2 de marzo de 2014

La muchacha de Catulo de Isabel Barceló

Sinopsis del libro: ¿Puede el amor ser letal? Los romanos de finales de la república (s.I a.C) no habían descubierto aún la ardiente pasión amorosa que, pocos años después, llevaría a las matronas romanas a tener un amante tras otro. Sin embargo, como suele ocurrir, hay personas que se adelantan a su tiempo o, si preferimos llamarlo así, se convierten en precursoras. Este fue el caso de Clodia, una aristócrata de la mejor estirpe, poco amiga de los convencionalismos y con una decidida inclinación por vivir según su propia voluntad, sin  otras sujeciones que las autoimpuestas. Por azares del destino, su vida se cruzó con la de otro adelantado: el poeta Cayo Valerio Catulo, más joven que ella y con una inusual capacidad de amar y de expresar sus sentimientos a través de los versos. La poesía es un arma. Las palabras acarician o hieren. Perduran. Y tienen tanto poder, que pueden hundir una reputación para siempre.



Antes de pasar a comentar el libro me gustaría explicar cómo llegó el libro a mis manos. Cuando empecé la carrera, tuve que traducir algunos poemas de Catulo y tengo que admitir que desde entonces es uno de esos autores que tengo ganas de releer y releer. Me gustó mucho conocer a través de sus poemas la historia de Clodia, de la que no hay muchas noticias y la mayoría de ellas nos cuentan cómo la veían ciertos personajes históricos como Cicerón. Un día, hablando con un amigo que también le apasiona lo clásico, me recomendó el libro y le tengo que dar las gracias por ello, porque ha sido una lectura fantástica.

La historia empieza in media res. Lo primero que quiero destacar es que los hechos se nos va narrando a través de diferentes cartas de los personajes que intervienen en la historia, cosa que para mí es una manera original de explicar los hechos. Estas se van intercalando con la historia narrada desde el punto de vista de cada personaje y, ya como broche de oro, con los poemas de Catulo. Desde mi punto de vista, este ha sido un gran acierto de la autora, ya que los poemas son la primerísima fuente de la historia entre Catulo y Clodia y son los que nos explican de primera mano cómo pasó de amar incondicionalmente a su amada a sentirse abandonado por ella. Otro gran acierto es que al final la autora incluye en la novela un apéndice donde nos describe todos los personajes y los escenarios para los lectores más curiosos que quieran profundizar en la historia.

Recomiendo este libro tanto para los que ya conozcan los amores entre Catulo y Clodia como para los que no los conozcan pero que tengan curiosidad de adentrarse en una maravillosa novela sobre ellos.

Os dejo aquí el enlace del libro:

http://www.edicionesevohe.com/index.php?main_page=product_info&cPath=3&products_id=119