miércoles, 11 de julio de 2018

Reseña de 'La edad de la penumbra' de Catherine Nixey

La edad de la penumbra: Cómo el cristianismo destruyó el mundo clásico de Catherine Nixey (Traducción de Ramón González Férriz). Editorial Taurus, Barcelona 2018, 317 pp. ISBN: 978-84-306-1954-2



Pocos libros han suscitado una polémica tan grande como el ensayo que reseñaremos. Tras su publicación Catherine Nixey, autora del libro, ha recibido varias críticas, pero también buenas valoraciones. Su objetivo es, tal y como escribe en su introducción, "tratar la destrucción cristiana del mundo clásico". Tras constatarlo, añade: "La agresión cristiana no fue la única -el fuego, las inundaciones, las invasiones y el propio paso del tiempo también hicieron su papel-, pero la atención de este libro se dirige, en particular, al asalto cristiano. Esto no significa que la Iglesia no preservara cosas, pues lo hizo. Pero la historia de las buenas obras de la cristiandad en este periodo se ha contado una y otra vez; esos libros abundan en las bibliotecas y en las librerías. La historia y los sufrimientos de aquellos a quienes la cristiandad abatió, en cambio, no. Este libro se centra en ellos."

A lo largo de los 16 capítulos de los que consta este ensayo Catherine narra a través de varias fuentes que datan de finales del imperio romano -tanto cristianas como no cristianas- cómo la cultura clásica se fue desvaneciendo bajo la presión de una nueva religión. Generalmente, los hechos que constata se basan en la destrucción de los templos, la persecución de aquellas personas ideológicamente contrarias al cristianismo y la eliminación de obras clásicas y aquellos referentes de la anterior cultura grecoromana.

Algo que es necesario mencionar es que la autora no está realizando una revolución al exponer estos hechos acaecidos en la larga agonía del imperio romano. Algunos de ellos ya son ampliamente conocidos por aquellos que se han dedicado en algún momento a estudiar la antigüedad -en mi caso particular, por lo que respecta a la tradición y conservación de los autores clásicos-. Así pues, el mérito de la autora sería conseguir explicar cómo distintos factores y hechos en diversos puntos geográficos y temporales de la antigüedad tardía afectaron a la cultura clásica de manera que, incluso el lector poco conocedor de este periodo histórico, sea capaz de adentrarse profundamente en ellos.

Otra virtud de este ensayo es la amplia documentación que demuestra. Catherine no sólo se centra en las fuentes históricas de la época, sino que también se apoya en artículos y libros que han escrito los estudiosos y especialistas de la materia. Cabe destacar sobre el uso de las fuentes que ofrece varias perspectivas de los hechos que relata, de manera que el lector aprecie diferentes opiniones, ideas y visiones que forman parte de un gran conjunto.

En conclusión podemos recomendar el libro a todas aquellas personas que no sólo quieran ampliar sus conocimientos sobre la influencia que supuso el cristianismo a finales del imperio romano, sino también a aquellas a las que sientan curiosidad sobre el tema. 

5 comentarios:

  1. Me gustaría leer el ensayo ya que en parte me dedico a ese tema (aunque más al paganismo del siglo III y principios del IV), pero de buenas a primeras tengo alguna reticencia. Si bien existen casos como los del Serapeum de Alejandría o los comentados por Libanio en la zona de Siria, también hubo leyes de principios del siglo IV que estaban destinadas a preservar los templos como bienes artísticos. El problema estriba en la substitución de una religión por otra dentro del ámbito del prestigio. En lo que respecta a las obras literarias, gracias a la acción de un revival clasicista durante el siglo IV se plasmaron en códices muchas obras muy antiguas, y eso se le debe a los anticuaristas tipo Servio. Es cierto que algunas obras de Porfirio se quemaron, así como los libros sibilinos, pero otros simplemente no se conservaron porque no se consideraron importantes y no fueron copiados. Es un asunto con muchas aristas, aunque creo que sí se tiene que poner de relieve la persecución cristiana contra los paganos, porque por mucho que haya gente que se niegue a reconocerla, existió, pero no fue algo uniforme en todas las áreas del imperio.

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  2. Graecorum et Romanorum= Basileia ton Romaion.....Ni un capitulo destinado a Bizancio, no vaya a ser que el lector se convierta en ceniza cual vampiro.... "A lo largo de los 16 capítulos de los que consta este ensayo Catherine (amiga de toda la vida...) narra a través de varias fuentes que datan de finales del imperio romano -tanto cristianas como no cristianas- cómo la cultura clásica se fue desvaneciendo bajo la presión de una nueva religión". ¿Y Bizancio?. "...exponer estos hechos acaecidos en la larga agonía del imperio romano" Y tanto que larga, hasta 1453. Pues éste es otro hecho. Siendo cristianitos...con un Senado, una Biblioteca Imperial de 120.000 volúmenes (que por cierto salvó miles de los libros de Alejandría y Pergamo a partir del año 340 d.C., cuando Temistio empezó a copiar los libros al pergamino y al papel, pues el papiro se estaba pudriendo...), leyes romanas (Codex Iustinianus, Egloga, etc), 4 grandes foros romanos, un hipódromo, 60 cisternas públicas, 180 panaderías públicas que hacían 80.000 barras de pan gratis al día, 50 baños públicos, la primera Universidad de Europa (Pandidakterion), el primer diccionario enciclopédico del Mundo (30.000 entradas), el puerto artificial más grande, la basílica patriarcal más imponente (con técnica antiterremoto), más de 650 hospitales civiles y públicos, derechos de herencia para la mujer al mismo nivel que los de los hombres, divorcio legal, sin feudalismo, usando el mismo solido imperial, etc, etc, etc... Para libros serios sobre este tema aconsejo una obra de investigación real ("ROMAN FESTIVALS IN THE GREEK EAST: From the Early Empire to the Middle Byzantine Era" de Fritz Graf), también recomiendo el libro de "The Parastaseis Syntomoi Chronika" o como era la Constantinopla del siglo VIII, con sus estatuas paganas, sus supersticiones, etc.. Aquellos romanos orientales cristianos que no hicieron nada para mantener la cultura clásica, ni fueron responsables del Humanismo y el Renacimiento europeo, no copiaron un sólo texto clásico, no estudiaron como en la Antigüedad, no fundaron la primera Universidad, no conocieron sus mitos, ni su pasado, no defendieron durante 1123 años la cultura de sus padres, no vivieron en una ciudad romana, que no tuvo foros, miliarios, cisternas, baños, arcos de triunfo, columnas conmemorativas, calzadas romanas, ley ni administración romana... ¿Sabíais que un niño bizantino estudiaba igual que uno heleno antiguo del siglo IV a.C. o uno romano clásico del siglo II d.C....que no avanzaban en la educación especializada sino eran capaces de aprenderse de memoria los 15.000 versos y 24 cantos de la Ilíada?. Pues si. ¿Persecución del paganismo? SI, lo hubo, al igual que al resto de cristianismo cismáticos o heréticos...sobre todo en los siglos V y VI, pero luego ya no. Justiniano I cerró la Acedemia de Atenas en el siglo VI d.C. pero Bardas en el siglo IX abrió en Constantinopla una escuela neoplatónica llamada Ekpaideuterion, entre otras muchas cosas. Los bizantinos celebraron la Lupercalia, la Brumalia, las Kalendae, etc. Las Saturnales se convirtieron en las Brumalion, adelantándose un mes y sobreviviendo como fiesta pública hasta el año 692 d.C. y se sabe que como fiesta privada hasta su última mención como fiesta viva en el año 1335 (Matteis Blastares, en Syntagma Canonum).

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    1. yo creo que su dialéctica esta muy mal desde el principio, talves sepa mucha información pero esta atribuyendo juicios desde su punto de vista que es muy corto quizá por falta de razonamiento en el sentido intuitivo del conocimiento ya que esta exponiendo una obra propia que es severamente critica y pasa de largo fundamentos que es necesario tomar en cuenta al hacer afirmaciones. este texto llegó a mis manos o ojo; y me tome tiempo para comenzarla a leer; muy respetable su opinión en cosas religiosas cada quien cree sus cosas

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  3. Sí. Un libro con mucha documentación, pero hechamos a faltar explicación más extensa sobre este periodo tan importante por sus consecuencias. Lo que me sorprende es con qué rapidez los cristianos pasaron de ser una comunidad tranquila, con sus rezos y reuniones, a ser una comunidad violenta que solo tenía en mente la destrucción de todo aquello que no era cristiano (la película "Ágora" refleja con acierto este punto violento, de no escucha de otras opiniones, de intolerancia). Una religión que su precepto es "amarás al prójimo como a tí mismo", se volvió ultraviolenta e intolerante.

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  4. no solo los que ustedes llaman "cristianos"

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