domingo, 31 de julio de 2016

Reseña de "Aquel vivir del mar" de Aurora Luque


Aquel vivir del mar: El mar en la poesía griega (Antología) de Aurora Luque. Editorial Acantilado, Barcelona 2015, 274 pp. ISBN: 978-84-16011-57-5
 
Quién conozca bien a los griegos sabe que el mar es fundamental no únicamente para su historia, sino también para su literatura. Consciente de este hecho, la poetisa Aurora Luque nos presenta su más reciente traducción, una antología temática.


Como se puede apreciar en el título, el protagonista de la antología es precisamente el mar y su tratamiento a lo largo de la literatura griega. Así pues, la autora nos conduce por un viaje cronológico que empieza por los poetas de época arcaica y que termina con los del período helenístico e imperial. 

Por otro lado, el contenido de dicho volumen se articula a partir de dos ejes. En primer lugar, encontramos una introducción en la que Aurora Luque muestra al lector cómo el mar fue tratado en la literatura griega y qué tipo de relación mantuvo con ciertos temas, como la muerte o la conexión entre los hombres y el mar. A continuación, ya se encuentra la antología en sí. Hay que destacar que al inicio de cada selección de pasajes de los poetas griegos, la autora proporciona algunos datos sobre los mismos y sobre cómo cada poeta trata el mar. Además, el lector encontrará numerosas anotaciones que lo guiarán, proporcionándole el contexto en el que se sitúa el pasaje o un breve comentario sobre algún aspecto que aparezca.

La traducción que nos ofrece Aurora Luque es impecable y bien elaborada. Es capaz de seducir al lector con una traducción poética, hecho que dota a la antología de singularidad, ya que suelen ser mucho más habituales en prosa. Al mismo tiempo, este tipo de traducción puede resultar un inconveniente para aquellos lectores que no estén familiarizados con las traducciones poéticas, sobre todo por el gran número de metros que usa la autora. Por otro lado, la estructuración cronológica de la antología proporcionará al lector un breve pero profundo acercamiento al tratamiento del mar dentro de cada período de la literatura griega y por cada poeta, mostrando así las distintas particularidades que existen dentro de la temática tratada. Además, la autora ha incorporado dentro de la antología algunos poetas que han quedado a la sombra de los grandes nombres, como algunos fragmentos de poetisas y de poetas menores. Finalmente, otro de los inconvenientes de la antología es que no es una edición bilingüe, hecho que hubiera podido enriquecer aún más aquellos lectores que tuvieran conocimientos de griego antiguo. 

En conclusión, la lectura de esta antología es altamente recomendable para aquellas personas que quieran profundizar en la poesía griega, haciendo un viaje marítimo a través de la literatura.

Podéis encontrar más información en el siguiente link

sábado, 16 de julio de 2016

Valores heroicos en la épica homérica

Cada sociedad a lo largo de la historia se ha regido por un conjunto de ideas que constituían su propio κόσμος, es decir, su visión del mundo. En el caso de Grecia, merece una especial atención el pensamiento que se encuentra en la épica homérica, no únicamente por la antigüedad de los textos, si no también por la importancia que tuvo Homero a lo largo de la historia de la civilización griega.

Antes de adentrarnos en el pensamiento que se encuentra tanto en la Ilíada como en la Odisea, hay que plantearse cómo era la sociedad homérica. Uno de los primeros problemas que se presentan, además de la datación de dichas obras -que ha sido muy controvertida y que por ello se va a destinar otra entrada para esta cuestión-, es la propia historicidad del universo que ilustra el poeta. En el caso de aceptar que hay más o menos cierta veracidad histórica y la datación de las obras que más unanimidad ha tenido -a mediados del siglo VIII aC-, esta sociedad se situaría a finales de la llamada Dark Age, es decir, la Época Oscura.

 Escena de guerra en una vasija micénica (Museo Arqueológico de Atenas, 1200-1100 aC)

Uno de los principales problemas de este período histórico es precisamente la escasez de material tanto arqueológico como documental. A causa de la caída de la civilización micénica -por posibles motivos que aún se siguen debatiendo- se perdió la escritura y la población se dispersó. Ante la enorme dificultad que se presenta en el momento de estudiar dicha época, los especialistas han intentado combinar los pocos restos arqueológicos que quedan y los poemas de Homero para intentar sacar a la luz más información sobre la Época Oscura.

Dicho esto, ¿Qué tipo de sociedad aparece en los poemas homéricos? Hay que tener en cuenta que el poeta -sobretodo en la Ilíada- muestra la visión de la clase alta, es decir, de la aristocracia. En consecuencia, el pueblo siempre queda relegado a un segundo lugar y a penas se menciona alguna cosa sobre él. Además de este problema, hay que sumarle que parece que Homero en ocasiones se remonta a una estructuración social más propia de tiempos pasados que la que debió existir en la fecha de composición de sus obras. Es por ello que a veces aparecen combinados tanto elementos de la civilización micénica como de la época del poeta.

Una de las figuras más importantes de la sociedad homérica es el ἄναξ, el rey, que tenía un total control dentro del ámbito militar, administrativo y religioso. Un ejemplo claro sería Agamenón, a quién siempre se le atribuye la palabra anteriormente mencionada. A continuación estarían los diversos βασιλεῖς. Esta palabra también significa "rey", pero en la épica homérica suele designar a los distintos jefes locales que habían y que ejercían su autoridad dentro de su territorio. En este caso, un buen ejemplo sería Odiseo.

Además de estas figuras del mundo micénico, también hacen su primera aparición otras muy importantes. En primer lugar, se encuentran los llamados ἄριστοι, que constituían la clase noble. Éstos pertenecían a los γενεά más importantes y a poco a poco fueron alcanzando el poder. Seguidamente encontramos el δῆμος, que era el conjunto del pueblo. Solían ser familias que se dedicaban a la agricultura. Las clases sociales más bajas estaban constituidas por el grupo de los θέτης, jornaleros que trabajaban a sueldo y que no tenían propiedades. Finalmente, queda hacer mención de los δημιουργοί, artesanos que viajaban por toda la Hélade para prestar sus servicios a las diversas poblaciones que se iban encontrando en su camino.

Una vez se ha podido observar la estructuración de la sociedad homérica, toca dar paso a los distintos valores heroicos que se encuentran en la épica de Homero. En este ámbito también el poeta sólo muestra el pensamiento propio de las clases altas, dejando de lado el que debía tener la población de los estratos más bajos.

Combate entre Aquiles y Héctor (Detalle de una hydria de figuras rojas, 490 aC)

Uno de los valores más importantes presentes en la épica homérica -sobre todo en la Ilíada- es la ἀρετή. Una traducción que se puede encontrar en los diccionarios de este término suele ser "coraje" o "valor", pero en el caso de Homero tiene un significado mucho más complejo. Como bien apunta Adkins en uno de sus artículos sobre esta cuestión, en la palabra ἀρετή no únicamente se encuentra la idea de coraje, sino también deben sumarse las proezas, las posesiones y la fama. Todo este grupo constituye las condiciones que debe reunir un hombre para ser llamado ἀγαθός.

Cada guerrero que sea considerado un ἀγαθός debe defender su τιμή. La traducción más usual de esta palabra es "honor", aunque como se ha visto en el caso de la anterior palabra, también consta de un significado más amplio. En algunos pasajes de la Ilíada y la Odisea, como ha visto Adkins, esta palabra adquiere el sentido de recompensa, tal y como se puede observar cuando los nobles de la tierra de los feacios ofrecen a Odiseo diversos objetos. Así pues, la τιμή serviría para denotar la posición social del individuo que la posee.

Tetis da a su hijo las armas forjadas por Hefesto (Detalle de una hydria ática de figuras negras, 575-550 aC)

Estos ἁγαθοί tenían el objetivo de llegar a ser κλέος, es decir, conseguir que su fama se extendiera para lograr ser inmortal. En consecuencia, cada ἀγαθός tenía que αἰέν ἀριστεύειν καὶ ἱπείροχον ἔμμεναι ἄλλων (siempre destacar y ser superior a los otros, Il. VI, 208). Así pues, se puede apreciar como existía una enorme competividad entre cada individuo. Por otro lado, hay que destacar que también sus acciones debían ser bien vistas por parte de la sociedad, porque en el caso contrario constituía una αἰδώς (vergüenza) y, al mismo tiempo, bajaba su ἀρετή y τιμή. Este fenómeno se puede observar en la respuesta que ofrece Héctor a su esposa, que le pide que no luche contra Aquiles:
" Y a su vez le dijo el gran Héctor chispeante del yelmo:
"También todo esto me es cuidado, mujer; mas muy grandemente me avergonzaría, ante troyanos y, de largos pelos, troyanas, si lejos, como un cobarde, esquivara la guerra; y no me lo manda mi alma, pues aprendí a ser valiente siempre, y a combatir entre los primeros troyanos, buscando adquirir la gran gloria de mi padre y la mía." Il.VI, 441-446


A causa de esta gran importancia que se da al deshonor, los estudiosos han situado la sociedad homérica dentro del grupo de aquellas llamadas shame societies, en las que siempre se tiene en cuenta de qué manera valora la sociedad la acción.

  • Conclusión:

Como se ha podido observar, gran parte de los valores que se hallan en la épica homérica forman parte de la mentalidad de la clase alta griega y éstos constituyen la visión del mundo de este grupo social. Estas ideas intentan fomentar la excelencia y la competitividad entre individuos. A pesar de existir este pensamiento, eso no quiere decir que la sociedad homérica rechazara acciones colectivas, sino que como se puede observar en la épica homérica, los distintos héroes se ayudan entre ellos. Por otro lado, también cabe mencionar que algunas de las ideas que se han visto tuvieron una recepción en las posteriores clases altas, como bien lo testimonian los fragmentos de los líricos arcaicos griegos.

  • Bibliografía:
Fuentes:

Homero, Ilíada (versión de Rubén Bonifaz Nuño), UNAM, 2005

Homero, Odisea (traducción de José Manuel Pabón), Gredos, 1982

Estudios:

Adkins, W. H. (1960), "Honour and Punishment in the Homeric Poems", Bulletin of the Institute of Classical Studies, VII, 23-32

Adkins, W. H. (1971), "Homeric Values and Homeric Society", Journal of Hellenic Studies, XCI, 1-14

Antela, B. (2009), Pèricles no hi és: Breu història de l'antiga Grècia, Barcelona

Fowler, R. (ed.), Cambridge Companion to Homer, Cambridge, 2004

Gil, L. et alii (eds.), Introducción a Homero, Madrid, 1963

Gómez Espelosín, F. (2001), Historia de Grecia, Madrid

Pòrtulas, J. (2008), Introducció a la Ilíada: Homer, entre la història i la llegenda, Barcelona

Roisman, J. (2011), Ancient Greece from Homer to Alexander, Chichester

lunes, 2 de febrero de 2015

La magia en la antigüedad grecolatina

"Conjuro de victoria para un corredor. Además de grabar los símbolos mágico adecuados, escribe esto en los dedos gordos de su pie: "Dame buena suerte, atractivo, gloria, belleza" y todas las cosas habituales que desees." Papyri Graecae Magicae, 7.390

La magia siempre ha sido de gran interés para todas las culturas y épocas de la historia de la humanidad. Precisamente durante la antigüedad grecolatina formaba parte de la vida cotidiana y con seguridad debía gozar de gran popularidad entre la población. En esta entrada haremos un pequeño acercamiento a este tema tan especial y profundo.

El primer campo en el que tenemos que parar atención es el de la mitología. Ya desde tiempos de Homero -concretamente en la Odisea- encontramos personajes muy relacionados con el mundo de la magia. En el caso de esta célebre obra homérica encontramos Circe, una bruja que Odiseo encuentra en la isla Eea. 

 Circe ofreciendo una copa a Odiseo de John William Waterhouse

Era hija de Helios y de la oceánide Perse y era sobretodo conocida por sus conocimientos en el ámbito de la brujería y de la herborística. Tal y como nos relata Homero, Circe se dedicaba a transformar en animales cualquier persona que visitara su isla:

"Polites.- ¡Oh amigos! En el interior está cantando hermosamente alguna diosa o mujer que labra una gran tela y hace resonar todo el pavimento. Llamémosla cuanto antes.

Así les dijo; y ellos la llamaron a voces. Circe se alzó en seguida, abrió la magnífica puerta, los llamó y siguiéronla todos imprudentemente, a excepción de Euríloco, que se quedó fuera por temor de algún engaño. Cuando los tuvo dentro, los hizo sentar en sillas y sillones, confeccionó un potaje de queso, harina y miel fresca con vino de Pramnio, y echó en él drogas perniciosas para que los míos olvidaran por entero la tierra patria. Dióselo, bebieron, y, de contado, los tocó con una varita y los encerró en las pocilgas. Y tenían la cabeza, la voz, las cerdas y el cuerpo como los puercos, pero sus mientes quedaron tan enteras como antes. Así fueron encerrados y todos lloraban; [...]" Odisea, X, 226-241

Otra maga bien conocida en el mundo de la mitología grecolatina es Medea, hija del rey Eetes y sobrina de Circe. Esta gran hechicera es conocida por participar en la saga de los Argonautas y por las tragedias que se han hecho sobre su figura. 

Medea de Anthony Frederick Augustus Sandys

Otro campo en el que encontramos muchas referencias sobre magia es el de la literatura. Las hechiceras que hemos visto anteriormente se convirtieron en estereotipos de brujas a las que sumaron otras más como son Ericto de la Farsalia de Lucano y Canidia de los Epodos de Horacio. Normalmente se nos presentan como mujeres de aspecto horrible que se dedican a llevar a cabo extraños rituales nocturnos con ingredientes exóticos:

"Canidia, con menudas víboras enredadas en los pelos de su cabeza despeinada, manda que cabrahígos arrancados de sepulcros, manda que fúnebres cipreses y huevos untados con sangre de asqueroso sapo, y una pluma de nocturno búho, y hierbas llegadas de Yolco y de Ia Hiberia, fértil en venenos, y huesos arrancados de la boca de una perra ayuna, sean quemados en las llamas de la Cólquide." Horacio, Epodos, V, 15-24

Esta fascinación por la magia es habitual en la literatura de época helenística y posterior en la que podemos encontrar numerosos ejemplos de pasajes sobre pociones, hechizos, maldiciones, rituales de nigromancia y un largo etcétera. Puede que entonces nos preguntemos hasta que punto estos pasajes se basaban en ciertos rituales o prácticas que eran llevados a cabo en la vida real. ¿Podría ser que estos autores se basaran en cierta medida con la realidad o es todo fantasía? Para responder esta pregunta tenemos que hablar sobre los restos que se han encontrado.

En primer lugar tenemos que destacar que a lo largo de la antigüedad grecolatina era muy popular la utilización de amuletos mágicos que se usaban como protección del mal de ojo o de cualquier espíritu maléfico. Solían llevarse en anillos y colgantes y solían ser de vidrio o de piedras que creían que tenían propiedades mágicas. Un ejemplo de este tipo de restos es la bulla que solían llevar los niños romanos para protegerse del mal de ojo.


Bulla romana

Otro tipo de resto destacable es un kit de un mago que fue encontrado en Pérgamo y que pertenece al siglo III d.C. Se trata de un conjunto de objetos que debían usarse para la adivinación, entre los que destaca un prognosticon que es un disco que contiene diferentes símbolos mágicos que debía utilizarse para realizar oráculos o predicciones.

Prognosticon encontrado en Pérgamo

Otro resto singular es una figurita femenina que tiene diversas agujas clavadas en diferentes partes del cuerpo. Seguramente debía usarse en rituales de magia negra y su objetivo debía ser atacar a una persona concreta.

Figura femenina con agujas clavadas. Museo del Louvre

Otro tipo de resto destacable y que está relacionado con el mundo de la magia negra son las famosas tabellae defixionum

 Imagen de una tabella defixionis

Estas tablas abarcan diferentes periodos de la antigüedad grecolatina -las más antiguas son del siglo VII-V a.C y las más "recientes" del siglo VII d.C- y contienen maldiciones destinadas a diferentes personas. Las que se han conservado son de plomo aunque debía ser de materiales diversos como madera, papiro o cera.

Otro tipo de material son los ὄστρακα mágicos que son pequeños trozos de cerámica que contienen grabados hechizos amorosos o maldiciones. Estos ὄστρακα también pertenecen a diferentes periodos -del siglo IV a.C hasta época bizantina-.

ὄστρακον del siglo III-IV d.C

Quizás la joya de la corona de todos estos restos que nos confirman que la magia era muy utilizada y popular son los Papyri Graecae Magicae que son un conjunto de papiros hallados en Egipto y que datan del siglo I a.C hasta el siglo VII d.C.
Ilustración de uno de los papiros mágicos

El contenido que encontramos en estos papiros es totalmente variado. Podemos hallar desde oráculos, recetas de medicina mágica hasta contenido estrictamente mágico como pueden ser fórmulas para un amuleto, plegarias para conseguir diferentes propósitos o variadas fórmulas mágicas. Hay que destacar de estos papiros su complejidad ya que muchos de ellos son fragmentarios -hecho que dificulta su compresión y estudio-. Además, algunos de ellos incluyen fórmulas incomprensibles o símbolos que sólo debían ser entendibles entre sus practicantes.

  • Conclusión: 
A partir de los diferentes testimonios de diversos ámbitos como la literatura y la mitología hemos visto que la magia en la época grecolatina era enormemente popular y que abarcaba diferentes ámbitos en el que podemos encontrar alquimia, astrología, adivinación y un largo etcétera. También tenemos que tener en cuenta que la magia mantenía una estrecha relación con la religión y que a menudo les era complicado diferenciar entre ambas. A pesar de la magnitud de este mundo tan interesante, espero haber logrado dar unas pequeñas pinceladas para poder profundizar más en esta materia próximamente.

  • Bibliografía:
Luck, Georg, Arcana Mundi: Magic and the Occult in the Greek and Roman Worlds, The Johns Hopkins University Press, 1985

Collins, Derek, Magic in the Ancient Greek World, Blackwell Publishing, 2008

Faraone, Christopher A. & Obbink, Dirk, Magika hiera: Ancient Greek Magic & Religion, Oxford University Press, 1991

Textos de magia en papiros griegos, Gredos, 1987

martes, 19 de agosto de 2014

La Eneida: La obra literaria que forjó un imperio

"Cedite Romani scriptores, cedite Grai!
nescio quid maius nascitur Iliade." Propercio, Elegías, XXXIV, 65-66

"¡Idos, escritores latinos; idos, los griegos!
No sé qué cosa nace más grande que la Ilíada."

Virgilio leyendo la Eneida a Augusto, Octavia y Lívia por Jean-Baptiste Wicar

Por estos versos de Propercio podemos saber la expectación que levantó la creación de la Eneida, una de las grandes obras del poeta latino Virgilio (70 a.C- 19 a.C). Ya Suetonio, como anécdota, nos cuenta que Augusto durante la expedición de Cantabria (27-25 a.C) escribía a Virgilio, estando ya bastante impaciente, suplicándole que le enviase la Eneida o "un primer croquis del poema, o un trozo cualquiera." Virgilio le respondió lo siguiente:


"Recibo asiduamente cartas tuyas... ; en verdad que si tuviese ya algo de mi Eneas digno de tus oídos, con gusto te lo enviaría, pero es de tal envergadura la obra, que tengo la sensación de haberme embarcado en ella en un momento casi de delirio, y más que nada porque, como sabes, he de simultanearla con estudios diversos y muy necesarios para la obra misma."

Virgilio compuso la Eneida durante 10 años (29-19 a.C) y no logró terminarla antes de su muerte. Por ese motivo, pidió a su amigo Vario que la quemara, pero éste se negó. Finalmente, este amigo de Virgilio publicó la Eneida con la autorización de Augusto. Esta obra junto a las obras de Horacio, Tito Livio y Ovidio fueron consideradas el culmen de la literatura latina y la Eneida se convirtió en la gran epopeya nacional romana. En esta entrada desgranaremos las causas que favorecieron su creación y el motivo por el cual se convirtió en una de las obras literarias fundamentales para el nacimiento de un nuevo régimen político en Roma, el imperio.

  • Augusto, el emperador reformador:
Estatua de Augusto en la ciudad de Tarragona

Augusto es conocido no únicamente por ser el creador del Principado, sino también por las numerosas reformas que llevó a cabo. Destacaron sus reformas políticas y militares, pero nosotros hoy nos centraremos en la reforma del arte y la literatura. Promocionó las artes y la literatura, dando lugar al siglo de oro de la literatura latina conocido con el nombre de Siglo de Augusto. 

El princeps tenía en mente lograr una gran propaganda ideológica de su figura, de la cultura y de los valores romanos y sabía que una de esas herramientas podía ser la literatura. Emprender esta reforma exitosamente requería de los mejores escritores del momento y de la ayuda de uno de los amigos de Augusto, Mecenas.

  • Mecenas, el protector de los poetas:


Busto de Mecenas

Podríamos decir que sin esta figura no podríamos entender (ni existiría) el mecenazgo. Cayo Cilnio Mecenas (70-8 a.C) fue un noble romano que impulsó a los jóvenes talentos y les ofreció protección. Fue el descubridor de Horacio, el protector de Virgilio y además protegió a otros escritores latinos como Propercio y Tito Livio. Tal agrupación de artistas y escritores fue llamada el Círculo de Mecenas. La misión de este personaje era conseguir llevar a cabo la reforma del emperador y el programa de propaganda del nacionalismo romano y de sus valores.


  • La Eneida, la gran epopeya romana:

El encuentro de Dido y Eneas por Nathaniel Dance-Holland


La Eneida nos narra la historia de Eneas, un héroe troyano que tras huir de Troya debe cumplir su destino: llegar a las costas de Italia y fundar un nuevo reino. A lo largo del poema encontramos que la diosa Juno, enemiga de los troyanos, trata de evitar o de retrasar el destino de Eneas. Finalmente, cuando consigue llegar a Italia, tratará de conseguir la mano de Lavinia, la hija del rey Latino, pero Juno interviene ordenando a Alecto que provoque la ira de Turno, un pretendiente de Lavinia, hecho que desemboca en una guerra entre Turno y Eneas. Finalmente, Turno muere a manos del héroe troyano. 

Un concepto que tenemos que tener en cuenta en la Eneida es el fatum (destino). Es este fatum el que marcará y controlará a Eneas, ya que todas las acciones que realiza son para hacer cumplir el destino, siendo de esta manera un personaje que carece de voluntad propia. Tal y como podemos ver a lo largo de la Eneida, éste es superior a los dioses, ya que estos no pueden evitar que finalmente se cumpla. Cuál es ese fatum? Júpiter nos lo explica:


"His ego nec metas rerum nec tempora pono: imperium sine fine dedi. quin aspera Iuno, quae mare nunc terrasque metu caelumque fatigat, consilia in melius referet mecumque fouebit Romanos, rerum dominos gentemque togatam. sic placitum."

"A éstos no les pongo límites ni en espacio ni en tiempo: Les he dado un imperio sin fin. Incluso la áspera Juno, que ahora castiga el mar, la tierra y el cielo llenándolos de temor, cambiará para bien sus designios y de acuerdo conmigo, protegerá los romanos, señores del mundo, el pueblo que se cubre con la toga. Así ha sido establecido.

El fatum ha dispuesto que los romanos tienen que ser los señores del mundo y Eneas es un escalón de ese gran proceso que culminará con la fundación de Roma. Este mensaje se repite a la largo de la obra, sobretodo en el libro VI, donde Eneas viaja al infierno para visitar a su padre Anquises, donde éste le muestra la estirpe que fundará Eneas, la romana. Es precisamente en este libro donde Anquises le muestra a Eneas los grandes personajes que serán importantes para la historia de Roma, como algunos reyes de la monarquía romana, Catón, César, los Gracos, los Escipiones, etc. Aquí también encontramos unos versos que Virgilio dedica a la misión de los romanos en el mundo:

"Excudent alii spirantia mollius aera (credo equidem), uiuos ducent de marmore uoltus, orabunt causas melius, caelique meatus describent radio et surgentia sidera dicent: tu regere imperio populos, Romane, memento (hae tibi erunt artes), pacique inponere morem, parcere subiectis et debellare superbos."

"Otros, lo reconozco, serán quizás más hábiles a arrancar la vida al bronce, sabrán sacar del mármol rostros vivientes, defenderán mejor las causas, describirán con el compás los movimientos del universo y predecirán la salida de los astros: Tú, romano, no olvides que tienes que gobernar los pueblos con tu imperio y coronar la paz con la ley, perdonar a los que se sometan y abatir a los soberbios. Éstas serán tus artes."  

Evidentemente, en la Eneida no podía faltar el elogio del emperador Augusto. Éste lo encontramos ya desde un inicio de la obra. Eneas es hijo de Anquises y Venus, y con Creúsa tiene a Ascanio o Iulus. Del hijo de Iulus descenderá toda un estirpe, que será en este caso la de la gens Iulia, que es a la que pertenece Augusto. De esta manera, se consigue que la familia imperial tenga un origen mitológico y noble. El elogio directo a Augusto aparece en la descripción del escudo de Eneas, sobretodo en la descripción de la batalla de Accio y su posterior triunfo. En ésta se nos aparece como el gran vencedor de la batalla y el que somete a varias naciones extranjeras. 


  • Conclusión:
Tal y como hemos visto, es difícil imaginar una Eneida sin la figura de Augusto y la de Mecenas. Esta obra literaria fue creada y financiada por el estado romano, que buscaba una herramienta para transmitir el patriotismo romano al ciudadano de la época y los antiguos valores de la vieja República romana. Gracias al genio y al estilo de Virgilio, consiguieron lograr una de las grandes obras de la literatura latina y de la literatura clásica occidental, que marcó un antes y un después en la creación y en el asentamiento del imperio romano. 


  • Textos citados:
Biografías literarias latinas (Suetonio, Vida de Virgilio, 31-32), editorial Gredos

Virgilio, Eneida, I. 278-283/ VI. 847-853, editorial Labutxaca (Texto latino de la editorial Bernat Metge)


  • Bibliografía:

Grimal, Pierre, El siglo de Augusto, Crítica

Oller Guzmán, Joan, Breu història de l'antiga Roma, editorial UOC

Galinsky, Karl, The Cambridge Companion to the age of Augustus, Cambridge University Press

Martindale, Charles, The Cambridge Companion to Virgil, Cambridge University Press

Tudela i Penya, Montserrat, La cultura com a eina de propaganda de la política d'August, Revista Auriga

sábado, 2 de agosto de 2014

Golfus de Roma y la comedia romana

Cartel de la película Golfus de Roma

Golfus de Roma (título original A funny thing happened on the way to the forum) es una película dirigida por Richard Lester que fue estrenada en el año 1966. Ésta se basaba en el musical A funny thing happened on the way to the forum de Stephen Sondheim estrenado en el año 1962. La película trata sobre las aventuras de un esclavo llamado Pseudolus que ha pactado con su amo obtener su libertad a cambio conseguirle una cortesana de la que está enamorado. 

Golfus de Roma se inspira en algunas de las comedias de Plauto, un comediógrafo romano de época republicana (509-27 a.C). Plauto conreó sobretodo la comedia palliata, un tipo de comedia que tenía como modelo la Comedia nueva griega. Sus comedias se caracterizan por el absurdo, los juegos de palabras y el vestuario llamativo y exagerado de los personajes. En la película podemos encontrar varias referencias a las comedias Pseudolus, Miles gloriosus, Mostellaria y a otras. También tenemos que destacar que aparecen varios personajes estereotipados de las comedias de Plauto. Los más destacados son los siguientes:


  • Seruus (el esclavo):
Podemos encontrar dos tipos de esclavo en las comedias de Plauto: el esclavo fiel a su amo y el esclavo infiel y mentiroso. Éste último tiene un papel destacado a lo largo de la comedia, ya que en ocasiones es el motor de la acción. También dentro de este apartado podemos encontrar el parasitus, que tal y como indica el nombre, es un tipo de esclavo que se aprovecha de los demás con el objetivo de conseguir comida.


  • Senex (el viejo):
Es un personaje que se caracteriza por su vejez y en ocasiones por su mal genio o su avaricia.


  • Matrona:
Como el personaje del senex, se caracteriza por su mal genio y también por ser una mujer dominante, que se impone a su marido.


  • Adulescens (el adolescente):
Es un joven que se nos aparece como un muchacho inocente, enamoradizo y que depende en ocasiones del seruus. También en algunas comedias utiliza el esclavo para conseguir sus propósitos.


Fresco romano donde aparecen tres actores cómicos


  • Mi recomendación:

La película Golfus de Roma me ha gustado por su frescura y originalidad, aparte de por ser muy divertida y a la vez entretenida. La recomiendo para aquellos que busquen una película divertida sobre el mundo clásico sin que ésta se aleje demasiado de la realidad. Podéis encontrar el inicio de la película en youtube.


  • Bibliografia:
López, Aurora/ Pociña, Andrés, Comedia romana, Akal

domingo, 20 de julio de 2014

Referencias clásicas en "Muerte en Venecia"

Fotografia de Thomas Mann

Muerte en Venecia (Tod in Venedig) es una de las novelas más destacadas del escritor alemán Thomas Mann, ganador del Nobel de literatura en el año 1929. En esta Thomas nos cuenta la historia de Gustav von Aschenbach, un escritor alemán de éxito, y su viaje a Venecia, donde se enamorará de la belleza de Tadzio, un joven polaco. La novela fue llevada a la gran pantalla con la adaptación de Luchino Visconti (Morte a Venezia) en el año 1971, donde suena con frecuencia el adagietto de la quinta sinfonía del compositor Gustav Mahler. La novela gira alrededor de la muerte y la belleza, pero también destacan las numerosas referencias del mundo clásico que aparecen a lo largo de la historia. En esta entrada os explico las más destacadas.

  • Caronte:
"¿Quién no experimenta cierto estremecimiento, quién no tiene que luchar contra una secreta opresión al entrar por primera vez, o tras larga ausencia, en una góndola veneciana? La extraña embarcación, que ha llegado hasta nosotros invariable desde tiempos medievales, negra, con una negrura que sólo poseen los ataúdes, evoca aventuras silenciosas y arriesgadas, la noche sombría, el ataúd y el último viaje silencioso. Thomas Mann, Muerte en Venecia, III

Hermes y Caronte

Caronte es quizás uno de los personajes más conocidos del mundo subterráneo de la mitología clásica. Es el barquero de la laguna Estigia, que acompañaba a las almas de los muertos al otro lado de ésta. En el capítulo III de la novela Gustav von Aschenbach tiene que viajar en góndola para llegar a Venecia. Tal y como dice en el fragmento anterior, ya la propia embarcación le recuerda a la muerte. Lo que tenemos que destacar de esta escena es la descripción del gondolero: 

"Era un hombre de fisonomía desagradable y hasta brutal, con traje azul de marinero, faja amarilla a la cintura y sombrero de paja deformada, cuyo tejido comenzaba a deshacerse, graciosamente ladeado. Sus facciones, su bigote rubio, retorcido, bajo la nariz corta y respingona, hacían que no pareciese italiano. Aunque de tan escasa corpulencia que no se le hubiera creído apto para su oficio, manejaba con gran vigor los remos, poniendo todo el cuerpo en cada golpe." Thomas Mann, Muerte en Venecia, III

La descripción de Mann se parece a la que hace Virgilio de Caronte en la Eneida:


"portitor has horrendus aquas et flumina seruat terribili squalore Charon, cui plurima mento canities inculta iacet, stant lumina flamma, sordidus ex umeris nodo dependet amictus. ipse ratem conto subigit uelisque ministrat et ferruginea subuectat corpora cumba, iam senior, sed cruda deo uiridisque senectus.Eneida, VI, 298-304

"Un horrible barquero guarda estas aguas y este río, Caronte, de una suciedad escalofriante, a quien una gran barba blanca descuidada le cuelga del mentón. Sus ojos estaban fijos como una llama y una sórdida capa cuelga de sus hombros con un nudo. Él mismo hace avanzar la barca con una pértiga, se ocupa de las velas y transporta los muertos en su barca oxidada, ya siendo muy viejo, pero tiene una vejez fresca y vigorosa de un dios."

El papel que tiene Caronte en Muerte en Venecia es muy claro. Él transporta Gustav von Aschenbach por la laguna de Venecia de la misma manera que transporta las almas de los muertos por la laguna Estigia, lo que nos indica que Gustav no saldrá con vida de Venecia. Por tanto, Caronte es el símbolo del tránsito a la muerte.

  • Eros y los diálogos Fedro y Simposio de Platón:
Estatua de Eros

Eros es una de les referencias clásicas principales de la novela. Se nos presenta como una fuerza, como un anhelo irresistible que domina Aschenbach a lo largo de la novela. Esta referencia la podemos relacionar con otra que también sale frecuentemente: el diálogo Fedro de Platón. Este diálogo platónico trata sobre el amor y la belleza y de éste evoca su escenario, el viejo platanero donde Fedro y Platón conversan sobre estos temas. También narra algunas de las ideas que aparecen en su diálogo, como la reacción de los hombres cuando contemplan una cosa bella. También aparecen en la novela algunas citas concretas del Simposio como la siguiente:


"Quién ama es más divino, ya que en éste habita un dios, que en otro no." Thomas Mann, Muerte en Venecia, III

"θειότερον γὰρ ἐραστὴς παιδικῶν· ἔνθεος γὰρ ἐστι"

"Ya que el amante, por el hecho de estar poseído por un dios, es algo más divino que el amado." Platón, Simposio, 180b

El motivo por el que Mann utiliza estos dos diálogos platónicos es muy sencillo: Intenta justificar la evolución de Aschenbach. Al principio de la novela, Aschenbach estimulado por Eros intenta alcanzar la belleza pura, encarnada en Tadzio, de forma prudente y moderada. También según Platón en el Simposio, contemplar la belleza nos impulsa a la creación, hecho que sucede también en la novela cuando Aschenbach contempla la belleza de Tadzio.

"Sentía el deseo de trabajar en presencia de Tadzio, de tomarlo como modelo, [...]" Thomas Mann, Muerte en Venecia, III

A lo largo de la novela, estos intentos de Gustav von Aschenbach para alcanzar la belleza de Tadzio se vuelven más descontrolados, convirtiendo el amor de Aschenbach de controlado a alocado. También al mismo tiempo que esto sucede, más se acerca Aschenbach a su trágico final.

  • Hermes:

Las almas del Aqueronte por Adolf Hirémy-Hirschl

En la novela Hermes es el guía de las almas de los muertos. Aschenbach tiene un primer encuentro con él en el inicio de la novela en un cementerio. 

"De mediana estatura, enjuto, lampiño y de nariz muy aplastada, aquel hombre pertenecía al tipo pelirrojo, y su tez era lechosa y llena de pecas. Indudablemente, no podía ser alemán, y el amplio sombrero de fieltro de alas rectas que cubría su cabeza le daba un aspecto exótico de hombre de tierras remotas. Llevaba, además, un zurrón típico de los campesinos atado a los hombros con unas hebillas, un cinturón amarillento que parecía de cuero, una capa gris que colgaba de su brazo izquierdo y que apoyaba en la ingle, y a la mano derecha un bastón con la punta de hierro [...]" Thomas Mann, Muerte en Venecia, I

En la descripción aparecen algunos de los atributos de Hermes que se encuentran en la mayoría de sus representaciones, como el sombrero, la capa y el bastón. ¿Por qué se presenta a Aschenbach? Podría ser un primer aviso o acercamiento de Gustav a la muerte o simplemente, una manera de encaminarlo a su destino trágico, ya que la presencia de este personaje provoca las ansias de viajar de Aschenbach. La segunda, y última vez que aparece es en el final de la novela. En éste Hermes cumple su función guiando a Aschenbach a la muerte.

"Entonces le pareció que el pálido y amable Psicagogo le sonreía y le hacía señales desde lejos, como si, en sacar éste la mano del flanco, indicara que se iba y se adentrara flotando en la inmensidad llena de promesas. Y, como tantas otras veces, Aschenbach se dispuso a seguirlo..." Thomas Mann, Muerte en Venecia, V 

  • Apolo y Narciso:

Apolo de Belvedere

Estas dos referencias clásicas se relacionan con Tadzio, el joven polaco del que Aschenbach se enamora. Tenemos que tener en cuenta que Apolo era un dios que vivía siendo un adolescente eternamente. La descripción de Tadzio nos puede recordar a este dios por su aspecto joven y por su melena rizada.

"Una cabeza de Eros, con un color esmaltado del mármol de Paros, las cejas finas y graves, las sienes y las orejas cubiertas por cabellos sombríos y sedosos, los bucles de los cuales caían en ángulo recto sobre la frente." Thomas Mann, Muerte en Venecia, III

También tenemos que tener en cuenta que Apolo se le identificaba con la belleza y la perfección, características que Aschenbach atribuye a Tadzio.

Fresco pompeyano de Narciso

Narciso también tiene que ver con la belleza. Tal y como vimos en una entrada anterior, Narciso era un joven que se enamoró de sí mismo por su belleza. En la novela Tadzio sonríe a Aschenbach, hecho que le recuerda a Narciso. La relación que podemos establecer entre Narciso y Aschenbach es que ambos encuentran la muerte contemplando la belleza.

"Era la sonrisa de Narciso en mirarse en el agua de la fuente: una sonrisa profunda, hechizada, prolongada con la que se contempló alargando sus brazos hacia el reflejo de su propia belleza; una sonrisa matizada por un levísimo gesto de mal humor, a causa de la inutilidad de sus esfuerzos para besar los dulces labios de su imagen, una sonrisa incitante, curiosa y un poco atormentada, fascinante y fascinadora." Thomas Mann, Muerte en Venecia, IV 

  • Las ménades:
Representación de una ménade en un kílix ático

A tocar del final de la novela Aschenbach tiene un sueño donde aparecen descritos los ritos que llevan a acabo las ménades. La aparición de las ménades hace referencia, naturalmente, al dios Dioniso. Éste simboliza el descontrol que se ha apoderado de Aschenbach, ya que su amor por Tadzio ha pasado de ser controlado y prudente a ser indomable y descontrolado.


  • Conclusión:
Tal y como hemos visto, Muerte en Venecia de Thomas Mann esconde muchas referencias clásicas que tienen su propia función dentro de la novela y que en ocasiones unas mantienen una estrecha relación con las otras. Con su ingenio, Mann consigue que Muerte en Venecia sea un oasis del mundo clásico y que podamos ir más allá de sus palabras, para así ver que se esconde tras sus referencias y conocer su verdadero significado.


  • Agradecimientos:
Tengo que dar las gracias a uno de mis amigos que me ha guiado durante este tiempo en el que he estado preparando esta entrada, tanto discutiendo conmigo sobre cada interpretación como ayudándome y aconsejándome.

  • Bibliografía:
Mann, Thomas, Muerte en Venecia, editorial Proa

Ronchi March, Carlos Alberto, Thomas Mann y los griegos: Muerte en Venecia, Universidad de Buenos Aires

Gilalbert Barberà, Pau, Muerte en Venecia de Thomas Mann o la via plutarquea hacia Eros, Universitat de Barcelona

Virgilio, Eneida, Labutxaca

Platón, Fedro, Bernat Metge

Platón, el Banquete, Bernat Metge