sábado, 27 de julio de 2013

Pericles

Cuando pensamos en el periodo de esplendor de Atenas y en la democracia, es probable que pensemos en Pericles. Pericles fue un personaje muy importante en la Atenas clásica y es reconocido como un gran político.

Nació aproximadamente en el año 495 a.C y murió en el 421 a.C. Tenemos varias fuentes que nos hablan de él, pero me basaré en el libro de Pericles de Vidas paralelas de Plutarco y Historia de la Guerra del Peloponeso de Tucídides.


Plutarco nos cuenta que es hijo de Jantipo y Agarista, ambos de linaje aristocrático. Nos cuenta que tenía la cabeza muy grande y que por ese motivo siempre se le representa con un yelmo en la cabeza.


Su maestro fue principalmente el filósofo Anaxágoras y de joven no participaba en política por miedo al ostracismo (método para decidir si exiliaban a una persona durante diez años o para siempre), pero a poco a poco fue acercándose en la política por la causa de defender el pueblo e ir en contra de Cimón, un político que defendía los intereses de la aristocracia. Plutarco nos cita a Tucídides que describe el gobierno de Pericles como aristocrático, diciendo: "aunque en las palabras era democrático, en la realidad era el gobierno de uno solo". También dice que otros dicen que la plebe le dio apoyo por imponer un jornal y por pagarles los espectáculos. 


Para ganarse al pueblo, nos cuenta que con su dinero daba de comer a los atenienses necesitados, vistiendo a los viejos  y dejando que entraran en sus campos para recoger la fruta que quisieran. Más tarde nos dice que recurrió al repartimiento de caudales públicos para evitar estas situaciones. Tras conseguir un gran poder gracias al apoyo del pueblo logra desterrar a Cimón por sospechas de estar a favor de los lacedemonios. Por ese motivo, los políticos que defendían la aristocracia buscaron un oponente nuevo que fue Tucídides (no el historiador, si no el cuñado de Cimón).



Cronograma de su vida

Durante su carrera política le dieron el apodo de El Olímpico porque era un fantástico orador, aunque Plutarco dice que otros le otorgaban el apodo por su autoridad en el ejército y el gobierno o por las obras públicas que llevó a cabo. Como obras públicas podemos destacar el Partenón que lo dejó en manos de su amigo Fidias. Este proyecto de obras públicas fue duramente criticado porque decían que gastaba el dinero público en ello. Más tarde consiguió desterrar a Tucídides, quedando así sin oposición y tuvo una postura más autoritaria en el gobierno. 

Plutarco nos cuenta que antes de estallar la guerra del Peloponeso, Pericles compraba la paz con los lacedemonios enviando diez talentos (un talento equivale a 26 kilos) anualmente. Más tarde pactó con ellos una tregua de 30 años. Años más tarde, ocupó Megara dando paso a la guerra del Peloponeso. Durante los primeros años de la guerra, Pericles fue duramente perseguido por sus opositores y cuando hubo una gran peste en Atenas lo fue por el pueblo. Sus hijos, familiares suyos, amigos y él mismo murieron a causa de la peste.



Busto de Pericles

Plutarco también dedica un capítulo a Aspasia, la compañera de Pericles. Nos cuenta que nació en Mileto y que era hija de Axíoco. Según Plutarco, algunos dieron razones por las cuales Pericles estubo con ella: "Algunos son de opinión que Pericles se inclinó a Aspasia por ser mujer sabia y de gran disposición para el gobierno, pues el mismo Sócrates, con sujetos bien conocidos, frecuentó su casa, y varios de los que la trataron llevaban sus mujeres a que la oyesen [...] ". También nos cuenta que vivía de mantener esclavas "para mal tráfico". Cuando Pericles conoció a Aspasia, dio a su mujer en matrimonio con otro hombre y se casó con ella.


Busto de Aspasia

En el caso de Tucídides, nos habla poco de Pericles en su obra Historia de la guerra del Peloponeso. Nos cuenta que administraba Atenas con moderación y que la enriqueció notablemente. También nos dice que nunca se dejaba corromper por dinero y que por este motivo regía el pueblo libremente.

Fragmento sobre Pericles en Historia de la guerra del Peloponeso de Tucídides:

"Fue causa de este desorden que, mientras Pericles tuvo el poder junto con el saber y prudencia, no se dejaba corromper por dinero: regía al pueblo libremente, mostrándose con él tan amigo y compañero, como caudillo y gobernador. Además, no había adquirido la autoridad por medios ilícitos, ni decía cosa alguna por complacer a otro, sino que, guardando su autoridad y gravedad, cuando alguno proponía cosa inútil y fuera de razón, le contradecía libremente, aunque por ello supiese que había de caer en la indignación del pueblo, y todas cuantas veces entendía que ellos se atrevían a hacer alguna cosa fuera de tiempo y sazón, por locura y temeridad antes que por razón, los detenía y refrenaba con su autoridad y gravedad en el hablar. Al mismo tiempo cuando los veía medrosos sin causa los animaba. De esta manera, al parecer, el gobierno de la ciudad era en nombre del pueblo; mas en el hecho todo el mando y autoridad estaban en él."

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